Luis Garcia Gil, biógrafo de Serrat

Luis García Gil se ha convertido en el principal biógrafo
de Serrat con cinco libros dedicados al cantautor catalán.

Serrat, se hace camino al cantar (ver en Alianza Editorial)

Biógrafo de Luis Eduardo Aute
con dos obras publicadas sobre él:
"Aute lienzo de canciones" y "Aute infinito"

La historia de una foto,
la memoria de un tiempo.

Pablo Milanés o la eternidad de la canción

Por Luis Garcia Gil | 23 noviembre, 2022 | Comentarios desactivados en Pablo Milanés o la eternidad de la canción
Publicado en

Corría el año 1977 y España abrazaba un tiempo nuevo. La transición también se construía a golpe de canciones. En aquel contexto de cambio y advenimiento democrático aparecieron Silvio Rodríguez y Pablo Milanés con sus canciones candentes y un sueño revolucionario que no se había desdibujado todavía. Tocaron en Madrid y en sus voces traían los ecos de la Nueva Trova Cubana. Como apuntara Álvaro Feito, en las páginas de la emblemática Triunfo, en Pablo y en Silvio latía una complejidad tanto temática como formal, una exigencia artística que supieron trasladar a una canción social, comprometida, fieramente humana.

En Pablo Milanés convivió la urgente proclama de “La vida no vale nada” con la delicadeza reflejada en los versos de dura confesión amorosa de “Para vivir”. En todos los casos Milanés demostró ser un perfecto constructor de melodías, conocedor profundo de la tradición musical de su país. A principios de los años sesenta había formado parte del Cuarteto del Rey, agrupación vocal que le permitió entrar en contacto con la música espiritual y con el blues. En aquellos años sesenta Pablo Milanés se acerca con respeto y veneración al filin y a la música de tres que había renovado la canción cubana en la década anterior. Al filin terminará dedicando un proyecto musical que tiene su origen en un primer disco grabado en 1981. Milanés venía de la tradición, pero también abraza una canción que dibuja un tiempo nuevo y que espoleará su experiencia, desde finales de los sesenta, en el Grupo de Experimentación Sonora del Instituto, Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC) que dirigía Leo Brouwer y con el que ofrece una serie de recitales en nuestro país en 1976 el mismo año que edita un disco con su nombre donde graba uno de sus himnos, “Yo pisaré las calles nuevamente”. Milanés mira hacia el pueblo chileno golpeado por la dictadura de Pinochet. He aquí un ejemplo eminente de canción política en la que importa el discurso, pero también la forma, la estética, la poesía vibrante y necesaria.

Antes de esa grabación Pablo Milanés se había mirado en el espejo de la poesía cubana, la de los versos sencillos de José Martí y la de Nicolas Guillén con poemas cantados como el resonante y luminoso “De qué callada manera”. Milanés fue siempre un cantautor con alma de sonero que irradiaba luz en el escenario, pese a la melancolía de muchas de sus canciones en las que convivieron lo melódico, lo armónico y lo rítmico.

A mediados de los años ochenta se grabó Querido Pablo que poseía la virtud del homenaje afectuoso de sus colegas musicales cuando ya le perseguía una quebradiza salud. Ahí estaban Víctor Manuel con el que terminaría girando y grabando un disco titulado En blanco y negro y Serrat que llevó en 1976 “La vida no vale nada” como uno de los estandartes de sus recitales del exilio.  También se reunieron en Querido Pablo Luis Eduardo Aute, Ana Belén y hasta Miguel Ríos entonando el “Yo no te pido”.  “Años” en la voz de Mercedes Sosa o la maravillosa “El breve espacio en que no estás” en la de Silvio marcan dos momentos culminantes de un disco que constituye un perfecto muestrario del cancionero del cubano.

La relación de Pablo Milanés con lo más granado de la música española estuvo sustentada en la complicidad más absoluta que le termina llevando hasta Sabina con quien comparte “Una canción para la Magdalena” en el disco Pablo querido, segunda parte del Querido Pablo que se abría con las palabras del escritor colombiano Gabriel García Márquez que resaltaba la felicidad de cantar que impregnaba el espíritu del cantautor cubano.

Más allá de sus grandes éxitos hay discos notables que bien merecen una revisión como Despertar, grabado en 1997, con arreglos de Ricardo Miralles, y que tiene algo de renacimiento artístico a nivel compositivo y vital. Todas sus virtudes como retratista de la vida y de los sentimientos, como cantor del amor y de lo cotidiano, están presentes en ese disco de consciente barroquismo al que seguirán otros como Días de gloria ya en el 2000 o ya adentrándonos en el nuevo siglo Regalo o Renacimiento en el que destacaba la magistral y evocadora “Dulces recuerdos”. Grabó, ya en su última etapa, hasta un disco de estándares jazzísticos como una forma de regresar a la raíz, al origen, a la semilla, tal como hacía en su vertiente de consumado bolerista.

Una obra como la de Pablo Milanés merece ser vista más allá de los lugares comunes que marcan canciones como “Yolanda” que no es precisamente la mejor canción de su lustroso repertorio. En Milanés habitó siempre la inquietud del músico, la delicadeza del poeta y la rebeldía de quien con el pasar de los años no quiso quedarse anclado al gastado sueño revolucionario del que formó parte. Ese desencanto terminó definiéndole y dejó huella también en su prolífico cancionero, legado indestructible que nos deja en herencia.

Artículo publicado en Efe Eme:  https://www.efeeme.com/pablo-milanes-o-la-eternidad-en-una-cancion/

La foto que acompaña estas líneas es del fotógrafo gaditano Fernando Fernández. Recital de Pablo Milanés con Silvio Rodríguez en Jerez de la Frontera, 1982. 

Suscríbete al blog por correo electrónico

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

Últimos artículos

Vidas rebeldes (1961)

19 junio, 2026
Publicado en

El rodaje de Vidas rebeldes contó con testigos de excepción: los fotógrafos que envió la agencia Magnum, entre ellos Henri Cartier- Bresson, Eve Arnold, Inge Morath, Dennis Stock o Elliot Erwitt. A Marilyn Monroe, en la que sería su última película, Cartier- Bresson la fotografió sosteniendo un vaso en la mano, la mirada melancólica, un…

LA VIDA EN LOS MUNDIALES

10 junio, 2026
Publicado en

El día que Iniesta le dio el Mundial a España, Sudáfrica 2010, nació mi hija. La felicidad del hincha de la selección coincidió con la mía como padre. En cierto modo, para quienes nos gusta el fútbol, los Mundiales que acontecen cada cuatro años marcan nuestro propio devenir: los asociamos a momentos de nuestras vidas.…

SARCÓFAGO: AUTE Y THANATOS

8 junio, 2026
Publicado en ,

Entre el amor y la muerte, Luis Eduardo Aute camina poética y musicalmente por los años setenta. La emblemática e hímnica “Al alba” ya era una canción de amor y muerte atravesada por el acabamiento de una relación y fruto de un contexto represivo. Aute hilvana a partir de Rito una trilogía concienzuda de amor…

Serrat por Bardagí, ayer como hoy

7 junio, 2026
Publicado en

Antes del hijo fue el padre, Josep Maria, el que interpretó a Serrat en versión instrumental con guitarras, bajo y teclados a los que se sumaron otros instrumentos como el violín y la viola de Pere Bardagí, el violonchelo de Joaquim Alabau, la flauta de Jaume Cortadellas y hasta la percusión de Nan Mercader y…

Serrat en el exilio

25 mayo, 2026
Publicado en

Corría el mes de enero de 1976 y en esos días de invierno Lluis Llach ofreció una serie de recitales en el Palacio de los Deportes de Barcelona que forman parte de la historia misma de lo que se había dado en llamar Nova Cançó de la que el gironés fue parte. En el disco…

Biotaxia (1968)

19 mayo, 2026
Publicado en

Disfruto mucho con algunas rarezas cinematográficas que pueden ser tachadas de irritantes. Es el caso de Biotaxia, palabra que define el estudio de la morfología de los seres organizados y su clasificación. En ella Nuria Espert deambula por Barcelona noche y día con música de jazz de fondo. Obra que responde a las muchas inquietudes del cineasta…

En nuestro antiguo blog "Los oficios del diletante" puede encontrar todos los artículos anteriores al verano de 2014.

foto luis pie 2025

Puede escribirme a mi correo electrónico: luisgarciagil74@gmail.com
o enviarme este formulario de contacto

Formulario de contacto

Introduce tu nombre, por favor.
Escribe un mensaje, por favor.

Autorizo a Luis García Gil a almacenar la información suministrada para poder responder a mi mensaje. Podré ejercer mis derechos de acceso, rectificación, limitación y suprimir los datos en luisgarciagil74@gmail.com, así como el derecho a presentar una reclamación ante una autoridad de control.
Información adicional y detallada sobre Protección de Datos en nuestra Política de Privacidad.

Debes aceptar los Términos y condiciones.